Mientras viajo en el bus

Mientras viajo en el bus miro a través de la ventana pero también de rato en rato miro a mis ocasionales compañeros de viaje. la muchacha que duerme  sin importarle que está prácticamente babeando y si la miras mucho, parece haber fallecido.

La mamá que lleva al hijo en brazos pensando en quien sabe que cosas, tal vez una vida diferente, tal vez sólo que va a cocinar mañana. el cobrador del bus que conversa con el chofer y rie, mientras de cuando en cuando llama a los pasajeros.

El hombre con saco que no ve a ningun lado, solo su celular. y el calvo que mira fijamente a una mujer con traje de enfermera. ¿porqué la mira? tal vez le gusta, tal vez es un pervertido, tal vez solo piensa en la última vez que fue al hospital y le diagnosticaron una enfermedad con un nombre que sonaba más grave de lo que era en realidad o tal vez si era algo grave.

Dos chicas que revisan fotos en su facebook y rien con los memes y estados de sus amistades. un joven que habla por telefono irritado con alguien reclamando por unas comisiones. Una mujer de mediana edad sonriendo de la nada, sonriendo para ella misma. ¿alguna travesura? ¿alguna maldad? ¿una buena noticia? ¿qué pasa amiga, parece que te comiste algo que te gustó mucho?.

Más allá hay una pareja de ancianos que cuchichean mientras revisan un libro, solo puedo imaginar cuantos años llevan juntos, cuantos libros habrán escuchado sus cuchicheos. Se acerca mi paradero, tendré que bajar y ya no veré donde bajaron o quienes subirán pero eso no importa, para regresar a casa, subiré a otro bus, y tendré nuevos compañeros de viaje. tal vez alguna vez coincida con uno de ellos, tal vez coincida el mismo cobrador. tengo que bajar, en el paradero hay una docena de personas. más historias, desconocidas, y eso me intriga, ¿cuál es la historia de cada uno de ellos?, ahí hay posibilidades.

Las Películas del FONAVI

Los días que paso yendo y viniendo del trabajo, me hacen recorrer calles donde hay muchos kioskos de periódicos. Siempre hay noticias nuevas, pero hay noticias que nunca terminan, noticias que van convirtiendose en eternas o recurrentes.



Imagino que hay diarios en cuyas imprentas tienen las placas listas con lo mismo. Una de esas noticias eternas es la devolución a FONAVI. Para quienes no sepan (sean o no de Perú), FONAVI es el Fondo Nacional de Vivienda, él cual supuestamente es un programa del gobierno en el que un trabajador hacia una contribución mensual con la esperanza de poder recibir a cambio un terreno o una casa que habitar.

Y no era voluntario, te descontaban el aporte, quieras o no. Si los fonavistas (personas aportantes al FONAVI) necesitan una persona a quien culpar por no poder recuperar los aportes, es a Alberto Fujimori. En su gobierno, el FONAVI pasó a mejor vida y el dinero pasó a ser utilizado en cualquier otra cosa, pero menos en ser devuelto a sus verdaderos dueños. Por esa época se funda la Asociación Nacional de Fonavistas de los Pueblos del Perú. Un nombre bastante largo, por eso seguiremos llamandoles fonavistas. Estos señores fonavistas solicitaron la devolución íntegra de los aportes. Después de varios años, en el gobierno de Ollanta Humala, se concretó la soñada devolución. Pero como todo sueño, la realidad no coincidia mucho. Lo máximo que se devolvía a un fonavista era 1500 soles, un equivalente de aproximadamente 450 dólares. Personas con 20 años de aportes y que pensaban recibir una decena de miles de soles, veían sus sueños hechos trizas.


Saliendonos del tema serio, hoy ví un diario con la noticia: "Herederos de los Fonavistas cobrarán". Pensé, esto parece una película de ciencia ficción. Incluso ideé una trama que bien podría superar a muchas de las películas nacionales (Asumare sería una casualidad, mi saga sería algo genial).

Mi saga cinematográfica sería un dramón de aquellos que te convierten en un moco andante. No podrías dejar de recordar ninguna de las películas sin derramar lágrimas de impotencia. Empecemos con lo que en un principio sería una trilogía:

"Los Fonavistas, el Pueblo Olvidado", la primera de la saga y la más complicada, porque probablemente los más interesados en verla serán los mismos fonavistas pero no tendrán dinero para las entradas. En ella describiremos el origen de los fonavistas, como es que el gobierno los obligaba a aportar pero ellos de alguna manera eran felices porque en su futuro veían una casa donde vivir sus años de vejez. Tendría un protagonista, el cual ve con preocupación como es que los gobiernos de turno van cambiando las leyes y convirtiendo el fondo en su caja chica, pero sus amigos fonavistas no lo escuchan. Una voz predicando en el desierto, "nos están hueveando".

"Los Herederos de los Fonavistas", después del éxito de la primera película, y con la esperanza que quede algún fonavista con vida y que la vea, y que alguien quiera financiarla, seguirá la secuela. En esta etapa empezará con la muerte del protagonista, él cual encargará a su hijo que no muera el sueño del fonavi. "Cobralo tú", sería su última frase. Su hijo, ya de mediana edad, emprenderá la tarea de reunir a los restos del pueblo olvidado y sus herederos, no sin antes dudar mucho en hacer eso o cualquier otra cosa con mayor probabilidad que suceda como ganar la lotería. Creo que la trama se volverá interesante porque el gobierno intentará callar las protestas del protagonista de mil y una formas. Como siempre habrá un congresista o cualquie tipo de político que engañará al heredero del fonavi con el cuento de que apoyará su protesta. Lamentablemente al final los traicionará, y se declarará ilegales a los fonavistas. Al final, el protagonista junto con su pueblo desaparecerán en la selva del Perú, perseguidos por el ejército. Una escena lacrimogena.

"El último Fonavista", muchos años después de los sucesos ocurridos en la anterior película, en la ciudades empezarán a aparecer pintas mencionando al fonavi. Lo que se creía era una leyenda de viejas, se está volviendo verdad. El gobierno intenta acallar las noticias. En Lima, la violencia ha aumentado tanto que se habla de sacar al ejército a las calles (si, esto ya pasa ahora, pero nada cambiará amigo). Un grupo elegido del pueblo fonavista se ha infiltrado en la sede principal del Banco de la Nación, su misión, es poner un virus en el ordenador central del banco, para que al ingreso de una clave secreta en cualquier cajero del banco de la nación, cualquier heredero de los fonavistas pueda obtener el dinero que el gobierno no quiso devolver a sus padres o abuelos. Los protagonistas serán muy simpáticos, incluso habrá un anciano fonavista original (nadie sabe como continua vivo, debe ser la esperanza y que era necesario para el título de la película, no importa igual muere antes de ver un sol), muchos de ellos morirán de manera heroica para que el resto cumpla la misión. La escena final mostrará a los herederos de los fonavistas acercándose a los cajeros del Banco de la Nación y retirando el dinero aportado por sus padres y abuelos. Sonará el himno nacional, mientras en algún lugar del Perú, alguien está leyendo del mismisimo padrón de fonavistas y al parecer, lo que han cobrado, no es lo justo, dando pie a que pudiera haber una continuación.

Esto es sólo ciencia ficción, no tengo intención de burlarme o atacar a alguien. Bueno, sí, atacar a los responsables de quedarse con el dinero del FONAVI

Ellos dicen que el Amor es Ciego

Ellos dicen que el amor es ciego. Por lo que sé, es verdad. Ella es hermosa, de piel clara, pelo corto y unos hermosos ojos caramelo, muy risueña y gentil. El es alto, receloso, poco agraciado y hasta con un poco de barriga.

¿Qué los hace estar juntos? No lo sé, yo tampoco soy un adonis así que le tengo cierta admiración al tipo. Algo debe tener que lo ha hecho atractivo al prospecto de modelo de Victoria's Secret que tiene al costado.

No es adinerado, tampoco se muere de hambre. He visto que a veces ella paga la cuenta. ¡Santa envidia! ninguna chica me ha pagado la cuenta. Tampoco es el tipo más sociable del mundo. Es más, creo que es un poco antisocial. Pero si una chica como esa me tuviera por el amor de su vida, seria antisocial con todos.

Sé que ella participa en un reunión los fines de cada mes donde atienden a niños pobres y es allí donde se conocieron. Es decir, el sujeto tiene buen corazón o una buena estrategia de conquista.

Escuché comentar a una conocida que el tipo la salvó de caer de una escalera donde había subido para colgar unos adornos. Fue un flechazo. ¿Flechazo? Eso se llama el momento en que el universo se torció y conmocionó el corazón y cerebro de la muchacha para sentirse atraída por un sujeto que bien podría pasar por un alienígena.

¿Qué? ¿Parece que le tengo envidia? Claro que no, sólo indico lo dispar de este par. Un hermosa con un horrendo. Igual como en la Bella y la Bestia. Sólo que la Bestia era un adinerado noble con un palacio como hogar. De quien hablo, sólo es un sujeto más, como cualquiera de nosotros y por eso su gesta es la que debería ser contada, como una leyenda, que en muchos años pocos podrán igualar.

Tienes cinco meses de salir juntos. Cuando ambos ven en la mirada de alguien la sorpresa por saber que ambos son pareja, comentan al unísono que el amor es ciego. Qué les puedo decir, sólo que el amor es ciego, y ellos lo demuestran.

PD. Se van a casar en Noviembre. El muy desgraciado hijo de perra va a ser muy feliz y ella también. ¡Se lo merecen!

Un Peso en el Pecho

Era un día cualquiera. Y andaba por la calle con mi café, rumbo a la oficina. Estaba bebiendo cuando la vi. rubia, blanca, con un polo rojo y un jean azul. Flechazo. un peso en mi pecho. Pasan días. Pasan días. Pasan semanas. Incluso fui al doctor.

Al ir al trabajo, en el ascensor parecía que ese peso en mi pecho fastidiaba a todos. En la oficina parecían reírse de ese peso en mi pecho. un bebe en la cola del supermercado lloro al verme. ¿Sentía el niño ese peso en mi pecho?

Solo la recordaba. Caminando lento. Rubia y blanca. Bella. Extrañamente bella. Una desconocida total. Un amigo me vio, debió sentir el peso en mi pecho y se propuso aliviarme del trance. Me consiguió una cita con una chica hermosa, bella, espectacular. pero el peso en mi pecho no cedía. no era rubia, era demasiado voluptuosa y el peso en el pecho parecía molestarla. Luego otra vez mi amigo. El sentía ese peso en mi pecho. y las cinco chicas con las que salí en ese mes lo sentían, mi amigo era muy insistente. A la sexta chica le dije que no a mi amigo, que gracias pero no. Había perdido las esperanzas.

Un sábado en la lavandería la encontré. A la rubia. Me miró y el peso en el pecho se desvaneció. Ella me miró sorprendida porque yo la miraba sorprendido. Ella estaba ahí, tan cerca, y nos saludamos sin saludarnos. Comenzamos a hablar de muchas cosas. Cuando nos despedimos ella comentó extrañada que sentía como un peso en el pecho. Yo no le dije, pero yo también lo sentía, y era porque nos íbamos a alejar. Lo que hice fue invitarla a salir. Ella dijo que sí.

Soy Malo Pero no cobarde

He matado mucha gente y ahora me arrepiento. Ya no quiero más muerte a mi alrededor, he visto el horror que he causado y ya he comprendido mi funesto papel en la vida de muchos. o en la muerte.

Me esconderé y viviré escondido hasta el resto de mis días. La policía me persigue. la mafia también. ambos quisieran que esté muerto. tu también seguro. seguro dirás que mi vida no vale nada, que soy la escoria del planeta.

Pero no me importa lo que pienses. porque no eres tan valiente para decírmelo en la cara, y si estuvieras frente a mi, si estuvieras en mi posición estarías de acuerdo conmigo. porque soy una especie de cobarde, pero no tanto como tu.

La Mente [I]

Recuerdo ese día tan claro porque luego la pase mal varios meses. Estaba en el autobús, yendo al colegio, lo que más me preocupaba era el examen del siguiente lunes, el examen de matemáticas, el más complicado de mi vida. Tercer año de secundaria y los exámenes de matemáticas maltrataban mi orgullo cada vez que podían. No era uno de los más estudiosos de la clase, pero siempre salía bien en los exámenes, en todos, en todos menos en matemáticas, siempre tenía que aprobar con las justas y por más que me preparaba ese examen seguramente me iba a revolcar en el fango de los desaprobados una vez más. Maldición.

El conductor había encendido la radio. Debía ser una especie de cuento narrado, porque era alguien hablando sin parar sobre lo mal que le había salido pedir permiso a sus padres a la fiesta del sábado, una chica. Yo también estaba en algo parecido, solo que al contrario, la fiesta del sábado en casa de Diana Fernández era donde yo quería ir, pero lamentablemente ella no me había invitado a esa fiesta y a ninguna de las que había hecho durante todo el año, para ser más claros, no me había invitado a ninguna de sus fiestas. Me odiaba la muy pedante. Para ser sincero, me ignoraba. Pero eran buenas fiestas, al menos así era la fama que tenían.

En el programa seguían hablando de la fiesta: “quiero ir a la fiesta y en cambio voy a tener que quedarme con mi hermano menor, mientras otros bailan, porque serán tan aburridos justo tienen que ir a casa de la abuela ..” y cosas por el estilo. Ya debían parar con tanto monologo, que aburría. “Diana me dijo que no podía faltar, que no le gustaba que la plantaran ¿y si se molesta y nunca más me invita?”

¿Diana? Vaya que parecido con la realidad, la fiesta de Diana en la radio también. Seguía hablando y empezó con lo del examen del lunes de matemáticas. ¿Examen de matemáticas? Un momento, ahí había algo raro. Era alguien de la escuela. ¿Porqué alguien saldría en la radio hablando de sus problemas personales?

De pronto otra persona comenzó a hablar a la vez. “El reporte de hoy no lo terminé, tendré que engañarle al jefe ojalá pase algo y no me lo pida .. ” No tenía nada que ver con lo que pasaba la otra chica, que clase de programa era..

Lo raro era que hablaban al mismo tiempo y nadie parecía molesto por eso. Luego empezó un coro interminable de voces: “Acá tengo que girar a la izquierda y luego una vuelta enorme para llegar a la terminal, ojalá un día construyan el puente … mi vestido para la noche se ensució pero le voy a pasar un trapo mojado y nadie se dará cuenta … me gustó ver desnuda a la vecina pero sus tetas son raras … me robé dinero del presupuesto y nadie se dio cuenta, si el otro mes hago igual, podré pagar mis tarjetas … no me gusta que haga tanto calor … a que hora llegamos … me arde el cuello …”

Lo que recuerdo a continuación es que todo se llenó de interminables voces hasta que todo se puso negro y desperté en el hospital. Mis padres me miraban y había un doctor, una enfermera, pero empezó de nuevo el programa de radio, pero ahora escuchaba lo que pensaba el doctor, la enfermera, mis padres, el paciente de al lado y volvía desmayarme.

Según mi madre estuve algo de 3 meses desmayándome y volviendo a despertarme. Tendría que repetir el año escolar. Por lo demás estaba bien y mis padres estaban felices de haberme recuperado. Mi madre especialmente. Pero lo que ella no sabe es que empecé a controlar de alguna manera lo que escuchaba dentro de mi mente. Si empezaba a escuchar me concentraba hasta que se silenciaban las voces. Eran los pensamientos de las demás personas. Si me relajaba demasiado, esas voces me aturdían hasta desmayarme. El doctor no supo nunca que pasó, solo me dieron de alta y un medicamento para esquizofrénicos. Pero yo sabía que podía escuchar los pensamientos de los demás, solo que tenía que hacerlo cuidadosamente o terminaría de nuevo en el hospital.

Fue como un entrenamiento. Durante las vacaciones tomé distancia de todos, y me preocupé por no “escuchar” nada. Quería fortalecer ese silencio para no aturdirme de nuevo. Pero ya regresaba a clases y pensé que lo que tenía me iba a servir de mucho. No les voy a negar, lo primero que pensé fue en aprovechar mi habilidad y utilizarla para nunca más desaprobar en alguna materia, especialmente matemáticas. El problema era que me empecé a sentir mal de solo pensarlo. Lo de matemáticas era un asunto personal y no quería ninguna ayuda. Si iba a aprobar matemáticas, lo iba a hacer solo. Si otros cursos me eran fáciles, matemáticas también lo sería. Pero si iba a utilizar mi habilidad para “ayudarme” en otros temas.

Cuando empezó el colegio, las cosas con los otros estudiantes se me facilitaron. Ya podía escuchar selectivamente. Si me enfocaba en una persona, solo la escuchaba a ella. No quería desmayarme en plena escuela. En plena clase de matemáticas iba a ser mi primera prueba. Como había repetido el año, mis ex compañeros estaban un grado delante y no conocía a nadie ahí. Así que mientras el profesor empezó a explicar ciertas fórmulas, me concentré en la chica más bonita del aula. ¿Qué? Era solo un adolescente. No sabía más que su apellido, el profesor le decía “Señorita Gómez”. Empecé a escucharla. “No entiendo nada … debería explicar más despacio … Hipotenusa suena a un apodo muy feo …”

Estaba feliz, seguí escuchando lo que pensaba, una y otra cosa acerca de la clase. Pero debí ser muy obvio, porque ella volteó hacia mi “… este imbécil me mira como si le debiera algo …” y me dijo:

-¿Si?

-Nada …

El problema era que ella había sido bastante enfática en su pregunta y todos había escuchado incluso el profesor, que igual que los demás se burló de mi “mirada perdida”.

-Señor Rodríguez, debería admirar a la señorita Gómez fuera de clases, ahora debería estar mirando mi pizarra.

Para que les voy a decir que las risas se ampliaron. Y la cara de la Gómez no era precisamente de alegría. “Estúpido, ahora me van a fastidiar con él todo el tiempo, que vergüenza… ”

-Vamos Rodríguez, venga a la pizarra y explíquenos lo que ha aprendido hasta ahora. – mientras me entregaba la tiza – pero no vaya a dibujar a la señorita Gómez.

Cuando terminó el día, me había convertido en el chiste del mes, el primer alumno con una nota desaprobatoria sin dar examen aún y Lisseth Gómez me trataba como un apestado.

CONTINUARÁ….

El Amor No Tiene Edad

Mi Amor por ti, no tiene edad. Pero si tu vives 100 años, yo quiero vivir 100 años menos 1 día. De esa forma, nunca tendré que vivir sin ti.