La plancha

 Con Jota fuimos a comprar una plancha, en casa ya tenemos una plancha, funcionalmente correcta, solamente que necesitaba otra, por el tema de que Jota es costurera y hace vestidos. Jota dice que la plancha puede manchar la ropa. Bueno, la cosa es que vamos a comprar una plancha, estamos en el supermercado y frente al estante de electrodomésticos.

Ka, su amiga y mentora en la costura, le recomendó dos modelos. Dos marcas "Imaco" y "Thomas". Ambas casi con las mismas características. Lo bueno de tener solo dos opciones nos va a ahorrar tiempo. Y para mí, viendo que ambas tienen las mismas características y que la "Imaco" es más barata, no hay tiempo que perder ni cosas que pensar. Hay que comprar la "Imaco".

Jota se convenció de lo mismo y entonces me dice que la llevamos. Como en los supermercados, cuando se compra un electrodoméstico, no lo tomas del estante y te vas a caja a pagar, sino que vas con el encargado del área de electrodomésticos y esa persona te escribe un código en el primer papel que encuentra y tienes que ir con ese papel a una de las cajas registrados donde pagas, te dan tu ticket y con ese ticket vuelves al área con el encargado y él/ella te entrega el electrodoméstico que hayas comprado, así sea un celular o un refrigerador.

Bueno, entonces voy con mi nueva plancha, y encuentro en el counter del área de electrodomésticos a una chica. Lo que empezó a preocuparme es que la chica vestía practicamente el uniforme de la marca "Oster". Cuando le mencioné que iba a llevar la plancha, ella me sonrió y me acompañó de regreso al estante de las planchas, donde Jota me esperaba. La chica Oster preguntó si ibamos a comprar "esa" plancha. Dijimos que sí, aunque yo ya se lo había mencionado. Entonces, comenzó a describir una plancha marca "Oster" que ni siquiera habíamos mirado. Y seguía y seguía. Yo miraba a Jota y ella solo sonreía tratando, seguramente, de ser amable. Pasaron algunos minutos, y entendí que la chica nos iba a describir todas las planchas marca "Oster". 

- Jota, te dije que la señorita nos iba a convencer de comprar una plancha Oster.- dije tratando de ser lo suficientemente claro sobre nuestra intención de comprar la plancha "Imaco".

Jota rió pero vi una mirada de duda que me aterró. ¿Ahora quería la Oster?. La chica sonrió y aparentemente no le importó mucho el comentario. Luego continuó con su discurso.

 Jota estaba dudando, la perdía. Pero una serie de miradas y frases cortas, ya clásicas entre nosotros, la recuperó del hechizo Oster.

Señorita, vamos a llevar la Imaco, estamos apurados-dije.

Si. Vamos a llevar la Imaco, la Oster es más pequeña-dijo Jota.

La chica Oster se rindió. Nos pidió acompañarla al counter, donde buscó un pedazo de papel y anotó un código.

Vaya a caja-dijo fríamente.

Fui a caja y pagué el precio. Cuando regresé la amable chica Oster que explicaba pacientemente cada características de todos los modelos de planchas y mejor amiga de Jota había desaparecido. Es decir, estaba ella, pero parecía el vigilante de una discoteca al cual caes mal porque has matado a su gato. Y a su perro. 

Jota se mantenía alejada, y me di cuenta que había mantenido una adecuada distancia del counter. Y luego cuando regresabamos a casa con mi plancha en la mano, porque la agradable chica Oster ni siquiera me dió una bolsa, me confirmó que ya esperaba que la chica estuviera de mal humor y por eso no se acercó al counter.

Por favor señores directores de supermercados, deben poner a alguien imparcial en la venta de electrodomésticos, no a alguien que quiere venderte una marca en especial y si no le compras se comporte como si la hubieras traicionado.


La Tienda de Don Cuba

 La puerta de la tienda era grande, tan ancha como para dejar pasar a cuatro personas al mismo tiempo. Víctor lo sabía, un día habían cargado un enorme mostrador a través de esa puerta, y él lo había presenciado todo. Fue un tipo de espectáculo, que todo el barrio miró de cerca o de lejos. 

La tienda también era enorme, al parecer el dueño de la tienda había comprado los dos terrenos junto al original que poseía, y vivía prácticamente en un cuarto, porque el resto del edificio era todo tienda, la tienda de Don Cuba. Don Cuba, contrató dos empleados para que le ayudarán a vender, lo bueno era que podíamos encontrar de todo. Eso era un alivio, porque si la mamá de Víctor lo enviaba a comprar algo, era muy posible que lo encontrara ahí. Un lazo azul para su hermana, cartulina morada, o escuadras para la clase de geometría. 

Los niños de la edad de Víctor tenían en alta estima a Don Cuba, porque también traía toda clase de pequeños juguetes, canicas, las "figuritas" para llenar el álbum de moda y las golosinas. A Víctor especialmente se obsesionaba con que su madre le comprara unos gramos de caramelos, que Don Cuba o uno de sus empleados sacaba de un enorme frasco con ayuda de un cucharón tan enorme como que la abuela de Víctor usaba para cocinar durante una reunión familiar. 

Había otras tiendas, más pequeñas, de doña Chayo, y la otra bodega, un poco más "arreglada" tipo "minimarket" como los que habían en el centro de la ciudad, pero como decían la mamá de Víctor, "ahí no vas a encontrar lo que quiero que compres, mejor anda donde Don Cuba".

Los fines de semana y en fiestas, por las noches, la tienda de Don Cuba era frecuentado por quienes querían comprar cerveza o algún tipo de licor. A veces el papá de Víctor lo enviaba a comprar una o dos cajas de cerveza para continuar celebrando el cumpleaños de alguien de la familia.

Para los sábados fiesteros, Don Cuba compró un carro sanguchero, vendía todo tipo de sanguche, ahí trabajaba el negro Yonatan, un moreno malhablado pero responsable, que se encarga de preparar y vender los sanguches. Víctor de vez en cuando compraba alguno, pero tenía que aguantar a Yonatan con sus bromas de doble sentido sobre su mamá. Víctor intentaba responderle, pero Yonatan tenía al parecer una maestría en fastidiarle la vida a alguien sin morir en el intento y nunca podía ganarle una discusión. Pero Víctor se olvidaba al poco de las bromas, porque el negro Yonatan le daba su yapa, siempre un extra de papas y cremas, enviandole saludos a "tu mamacita, mi Víctor, que se cuide".

La bodega en sí un gran negocio, y Don Cuba era apreciado por el vecindario. Todo se malogró un día. Víctor fue sacado de su cama casi a escobazos por su mamá, "ya son las ocho so pendejo", le gritó, "¿eres el patrón?". A la volada tuvo que cambiarse y salir corriendo a la tienda de Don Cuba a comprar dos soles de pan y unos cien gramos de queso, y también un kilo de tomates, "al toque". 

Llegando a la tienda, Víctor se dio cuenta que algo raro pasaba. Normalmente la tienda de Don Cuba se llenaba, pero no tanto como para que hubiera un montón de gente afuera. Como pudo logró ver que la tienda aún no abría. Y eso era raro, porque Don Cuba era madrugador, todos los días abría a las 6 de la mañana, cada día. Un día, recordaba Víctor, había cerrado, pero tal vez era su imaginación. Pero nadie sabía que pasaba. Los empleados de Don Cuba estaban también preocupados. Y tocaban fuerte la puerta. "Le habrá pasado algo", dijo una vecina. Y eso empezó a alarmar a muchos. Lo malo era que la puerta era grande, enorme y pesada. Don Cuba había asegurado su tienda. Uno de los empleados fue a buscar a Yonatan, que aparte de buen cocinero de sanguches y lisuriento, era reconocido por su habilidad de subirse a los techos y descolgarse, y lo buscarían para que se meta a la casa de Don Cuba. Víctor escuchaba a su mamá que Yonatan un tiempo anduvo en malos pasos, pero nunca se atrevió a preguntarle directamente.

La cosa es que trajeron a Yonatan, que no perdió tiempo y se subió con ayuda de dos vecinos al techo y desapareció de la vista. La gente estaba en silencio, mientras Víctor se preguntaba en cuanto tiempo se aparecería su hermana enviada por su mamá para saber "porqué el Víctor andaba perdiendo el tiempo". No recordaba haber tenido miedo o preocupación. Hasta que escuchó el grito. Era Yonatan, que empezó a soltar gritos pidiendo ayuda y soltando tantos insultos como recordaba Víctor.

La puerta de la tienda tenía una pequeña ventanita, que se abrió de golpe y Víctor recuerda haber visto a Yonatan, tan negro como era, con los ojos desorbitados, asomarse por ella diciendo no podía abrirla que estaba con llave, pero que habían matado a Don Cuba, que lo ayudaran. 

Para cuando llego el cerrajero, ya la mamá de Víctor estaba junto a él, porque primero llegó su hermana buscándolo y cuando Víctor la envió de vuelta, la mamá se apareció y al parecer no se iría sin saber el desenlace.

Abrieron la puerta, pero Víctor solo pudo enterarse por lo que contó Yonatan unos días después, al grupo de curiosos que lo abordó. Yonatan había subido al techo, que era de ladrillo pero tenía algunas partes de calamina, cuando encontró el tragaluz, estaba bloqueado por una reja hecha de varillas de acero. Entonces retrocedió un poco y levantó una calamina, y se descolgó dentro de la casa. La casa estaba oscura "como mi culo", dijo, y trató de encender las luces pero no funcionaba, la electricidad no estaba presente. Como conocía la tienda y una vez había acompañado a Don Cuba, se orientó tanto como pudo y llegó a la caja de las llaves de electricidad, y las encendió. Cuando llegó al cuarto, encontró a Don Cuba, o al menos una parte de él. La cabeza de Don Cuba lo miraba desde una esquina del cuarto, y el resto de su cuerpo ocupaba una mecedora. "Ahí gritaste como niña", le bromearon, pero al parecer Yonatan no escuchó, porque continuó su relato sin responderle de la forma en que estaban todos acostumbrados, pero nos miró a todos, a cada uno. "No, ahí me quedé sin habla, mi lengua se hizo de piedra. Grité cuando sentía que alguien me tocó los hombros". Víctor recordaba que en ese momento sintió un escalofrío mortal en su espalda, y muchas noches recordaba las palabras de Yonatan. "Y me alguien me dijo que la deuda estaba pagada. Ahí empecé a gritar y salía corriendo hacia la puerta, pero la puerta estaba bloqueada, yo moría de miedo y no quería voltear".  Y eso era verdad, porque Víctor recordaba que mientras esperaban al cerrajero y este abría la puerta, Yonatan no se despegó de la ventanita de puerta.

Unas semanas después, llegó el hijo de Don Cuba, que vivía en Chile decían unos, o que vivía en Estados Unidos, la cosa es que llegó, y vendió la casa tienda a unos empresarios de otra ciudad. antes la ofreció a algunos de los vecinos, pero ninguno quería comprarla. Yonatan se fue del vecindario, a otra ciudad, su familia decía que la policia lo había fastidiado mucho tiempo culpandolo del crimen. Pero cuando se dieron cuenta  que a pesar de la cara de malandro que tenía, era inocente, lo dejaron en paz, pero ya no se sentía a gusto. Nunca encontraron al culpable, decía que fue para robarle, pero según la mamá de Víctor, el hijo dijo que no le habían robado nada.

Años después Víctor lo encontró en la capital, trabajaba en una aseguradora, después del trabajo le provocó una hamburguesa. Y el dueño del local de hamburguesas, era Yonatan. Hablaron de los viejos tiempos y del vecindario. Cuando tocaron el tema de Don Cuba, Yonatan le contaba que aún tenía pesadillas con lo sucedido. Qué no volvió al vecindario porque tenía miedo de la sombra o lo que sea que le había hablado, pero que había logrado llevar a la capital a su mamá. Que siempre se preguntó, cual era la deuda de Don Cuba. Luego, Yonatan le ordenó a su empleado que no le cobraran a Víctor por la hamburguesa que había pedido, y le envío saludos a su mamá, "que se cuide tu mamacita Víctor".

Víctor salió del local contento con su hamburguesa. Y como Yonatan, se preguntó cual era la deuda de Don Cuba.

En el futuro

 En el futuro descubriremos que los humanos, los elevados homo sapiens, somos o no, parte de un plan divino o simplemente somos la respuesta aleatoria a un conjunto de moléculas que por azar del destino concedió a un primate el poder de creer que merece algo más que solo el eterno círculo de nacer, crecer, reproducirse y morir. Claro los humanos hemos aumentando una palabra a ese ciclo y es trascender. Los humanos trascienden por sus palabras o sus obras. Incluso han concedido darle esa trascendencia a ciertos animales o incluso a nuestras propias creaciones. 

En el futuro habrá homo sapiens o tal vez ya no. Tal vez algún científico filosofo del futuro, sin importar que especie sea, mirará en los restos óseos de uno de nosotros y se preguntará si fuimos seres pensantes o solo reaccionamos al entorno, al igual que los de hoy al mirar el esqueleto de un Australopiteco.

En el futuro...y lo peor es que nadie me lo contará.


Mientras viajo en el bus

Mientras viajo en el bus miro a través de la ventana pero también de rato en rato miro a mis ocasionales compañeros de viaje. la muchacha que duerme  sin importarle que está prácticamente babeando y si la miras mucho, parece haber fallecido.

La mamá que lleva al hijo en brazos pensando en quien sabe que cosas, tal vez una vida diferente, tal vez sólo que va a cocinar mañana. el cobrador del bus que conversa con el chofer y rie, mientras de cuando en cuando llama a los pasajeros.

El hombre con saco que no ve a ningun lado, solo su celular. y el calvo que mira fijamente a una mujer con traje de enfermera. ¿porqué la mira? tal vez le gusta, tal vez es un pervertido, tal vez solo piensa en la última vez que fue al hospital y le diagnosticaron una enfermedad con un nombre que sonaba más grave de lo que era en realidad o tal vez si era algo grave.

Dos chicas que revisan fotos en su facebook y rien con los memes y estados de sus amistades. un joven que habla por telefono irritado con alguien reclamando por unas comisiones. Una mujer de mediana edad sonriendo de la nada, sonriendo para ella misma. ¿alguna travesura? ¿alguna maldad? ¿una buena noticia? ¿qué pasa amiga, parece que te comiste algo que te gustó mucho?.

Más allá hay una pareja de ancianos que cuchichean mientras revisan un libro, solo puedo imaginar cuantos años llevan juntos, cuantos libros habrán escuchado sus cuchicheos. Se acerca mi paradero, tendré que bajar y ya no veré donde bajaron o quienes subirán pero eso no importa, para regresar a casa, subiré a otro bus, y tendré nuevos compañeros de viaje. tal vez alguna vez coincida con uno de ellos, tal vez coincida el mismo cobrador. tengo que bajar, en el paradero hay una docena de personas. más historias, desconocidas, y eso me intriga, ¿cuál es la historia de cada uno de ellos?, ahí hay posibilidades.

Las Películas del FONAVI

Los días que paso yendo y viniendo del trabajo, me hacen recorrer calles donde hay muchos kioskos de periódicos. Siempre hay noticias nuevas, pero hay noticias que nunca terminan, noticias que van convirtiendose en eternas o recurrentes.



Imagino que hay diarios en cuyas imprentas tienen las placas listas con lo mismo. Una de esas noticias eternas es la devolución a FONAVI. Para quienes no sepan (sean o no de Perú), FONAVI es el Fondo Nacional de Vivienda, él cual supuestamente es un programa del gobierno en el que un trabajador hacia una contribución mensual con la esperanza de poder recibir a cambio un terreno o una casa que habitar.

Y no era voluntario, te descontaban el aporte, quieras o no. Si los fonavistas (personas aportantes al FONAVI) necesitan una persona a quien culpar por no poder recuperar los aportes, es a Alberto Fujimori. En su gobierno, el FONAVI pasó a mejor vida y el dinero pasó a ser utilizado en cualquier otra cosa, pero menos en ser devuelto a sus verdaderos dueños. Por esa época se funda la Asociación Nacional de Fonavistas de los Pueblos del Perú. Un nombre bastante largo, por eso seguiremos llamandoles fonavistas. Estos señores fonavistas solicitaron la devolución íntegra de los aportes. Después de varios años, en el gobierno de Ollanta Humala, se concretó la soñada devolución. Pero como todo sueño, la realidad no coincidia mucho. Lo máximo que se devolvía a un fonavista era 1500 soles, un equivalente de aproximadamente 450 dólares. Personas con 20 años de aportes y que pensaban recibir una decena de miles de soles, veían sus sueños hechos trizas.


Saliendonos del tema serio, hoy ví un diario con la noticia: "Herederos de los Fonavistas cobrarán". Pensé, esto parece una película de ciencia ficción. Incluso ideé una trama que bien podría superar a muchas de las películas nacionales (Asumare sería una casualidad, mi saga sería algo genial).

Mi saga cinematográfica sería un dramón de aquellos que te convierten en un moco andante. No podrías dejar de recordar ninguna de las películas sin derramar lágrimas de impotencia. Empecemos con lo que en un principio sería una trilogía:

"Los Fonavistas, el Pueblo Olvidado", la primera de la saga y la más complicada, porque probablemente los más interesados en verla serán los mismos fonavistas pero no tendrán dinero para las entradas. En ella describiremos el origen de los fonavistas, como es que el gobierno los obligaba a aportar pero ellos de alguna manera eran felices porque en su futuro veían una casa donde vivir sus años de vejez. Tendría un protagonista, el cual ve con preocupación como es que los gobiernos de turno van cambiando las leyes y convirtiendo el fondo en su caja chica, pero sus amigos fonavistas no lo escuchan. Una voz predicando en el desierto, "nos están hueveando".

"Los Herederos de los Fonavistas", después del éxito de la primera película, y con la esperanza que quede algún fonavista con vida y que la vea, y que alguien quiera financiarla, seguirá la secuela. En esta etapa empezará con la muerte del protagonista, él cual encargará a su hijo que no muera el sueño del fonavi. "Cobralo tú", sería su última frase. Su hijo, ya de mediana edad, emprenderá la tarea de reunir a los restos del pueblo olvidado y sus herederos, no sin antes dudar mucho en hacer eso o cualquier otra cosa con mayor probabilidad que suceda como ganar la lotería. Creo que la trama se volverá interesante porque el gobierno intentará callar las protestas del protagonista de mil y una formas. Como siempre habrá un congresista o cualquie tipo de político que engañará al heredero del fonavi con el cuento de que apoyará su protesta. Lamentablemente al final los traicionará, y se declarará ilegales a los fonavistas. Al final, el protagonista junto con su pueblo desaparecerán en la selva del Perú, perseguidos por el ejército. Una escena lacrimogena.

"El último Fonavista", muchos años después de los sucesos ocurridos en la anterior película, en la ciudades empezarán a aparecer pintas mencionando al fonavi. Lo que se creía era una leyenda de viejas, se está volviendo verdad. El gobierno intenta acallar las noticias. En Lima, la violencia ha aumentado tanto que se habla de sacar al ejército a las calles (si, esto ya pasa ahora, pero nada cambiará amigo). Un grupo elegido del pueblo fonavista se ha infiltrado en la sede principal del Banco de la Nación, su misión, es poner un virus en el ordenador central del banco, para que al ingreso de una clave secreta en cualquier cajero del banco de la nación, cualquier heredero de los fonavistas pueda obtener el dinero que el gobierno no quiso devolver a sus padres o abuelos. Los protagonistas serán muy simpáticos, incluso habrá un anciano fonavista original (nadie sabe como continua vivo, debe ser la esperanza y que era necesario para el título de la película, no importa igual muere antes de ver un sol), muchos de ellos morirán de manera heroica para que el resto cumpla la misión. La escena final mostrará a los herederos de los fonavistas acercándose a los cajeros del Banco de la Nación y retirando el dinero aportado por sus padres y abuelos. Sonará el himno nacional, mientras en algún lugar del Perú, alguien está leyendo del mismisimo padrón de fonavistas y al parecer, lo que han cobrado, no es lo justo, dando pie a que pudiera haber una continuación.

Esto es sólo ciencia ficción, no tengo intención de burlarme o atacar a alguien. Bueno, sí, atacar a los responsables de quedarse con el dinero del FONAVI

Ellos dicen que el Amor es Ciego

Ellos dicen que el amor es ciego. Por lo que sé, es verdad. Ella es hermosa, de piel clara, pelo corto y unos hermosos ojos caramelo, muy risueña y gentil. El es alto, receloso, poco agraciado y hasta con un poco de barriga.

¿Qué los hace estar juntos? No lo sé, yo tampoco soy un adonis así que le tengo cierta admiración al tipo. Algo debe tener que lo ha hecho atractivo al prospecto de modelo de Victoria's Secret que tiene al costado.

No es adinerado, tampoco se muere de hambre. He visto que a veces ella paga la cuenta. ¡Santa envidia! ninguna chica me ha pagado la cuenta. Tampoco es el tipo más sociable del mundo. Es más, creo que es un poco antisocial. Pero si una chica como esa me tuviera por el amor de su vida, seria antisocial con todos.

Sé que ella participa en un reunión los fines de cada mes donde atienden a niños pobres y es allí donde se conocieron. Es decir, el sujeto tiene buen corazón o una buena estrategia de conquista.

Escuché comentar a una conocida que el tipo la salvó de caer de una escalera donde había subido para colgar unos adornos. Fue un flechazo. ¿Flechazo? Eso se llama el momento en que el universo se torció y conmocionó el corazón y cerebro de la muchacha para sentirse atraída por un sujeto que bien podría pasar por un alienígena.

¿Qué? ¿Parece que le tengo envidia? Claro que no, sólo indico lo dispar de este par. Un hermosa con un horrendo. Igual como en la Bella y la Bestia. Sólo que la Bestia era un adinerado noble con un palacio como hogar. De quien hablo, sólo es un sujeto más, como cualquiera de nosotros y por eso su gesta es la que debería ser contada, como una leyenda, que en muchos años pocos podrán igualar.

Tienes cinco meses de salir juntos. Cuando ambos ven en la mirada de alguien la sorpresa por saber que ambos son pareja, comentan al unísono que el amor es ciego. Qué les puedo decir, sólo que el amor es ciego, y ellos lo demuestran.

PD. Se van a casar en Noviembre. El muy desgraciado hijo de perra va a ser muy feliz y ella también. ¡Se lo merecen!

Un Peso en el Pecho

Era un día cualquiera. Y andaba por la calle con mi café, rumbo a la oficina. Estaba bebiendo cuando la vi. rubia, blanca, con un polo rojo y un jean azul. Flechazo. un peso en mi pecho. Pasan días. Pasan días. Pasan semanas. Incluso fui al doctor.

Al ir al trabajo, en el ascensor parecía que ese peso en mi pecho fastidiaba a todos. En la oficina parecían reírse de ese peso en mi pecho. un bebe en la cola del supermercado lloro al verme. ¿Sentía el niño ese peso en mi pecho?

Solo la recordaba. Caminando lento. Rubia y blanca. Bella. Extrañamente bella. Una desconocida total. Un amigo me vio, debió sentir el peso en mi pecho y se propuso aliviarme del trance. Me consiguió una cita con una chica hermosa, bella, espectacular. pero el peso en mi pecho no cedía. no era rubia, era demasiado voluptuosa y el peso en el pecho parecía molestarla. Luego otra vez mi amigo. El sentía ese peso en mi pecho. y las cinco chicas con las que salí en ese mes lo sentían, mi amigo era muy insistente. A la sexta chica le dije que no a mi amigo, que gracias pero no. Había perdido las esperanzas.

Un sábado en la lavandería la encontré. A la rubia. Me miró y el peso en el pecho se desvaneció. Ella me miró sorprendida porque yo la miraba sorprendido. Ella estaba ahí, tan cerca, y nos saludamos sin saludarnos. Comenzamos a hablar de muchas cosas. Cuando nos despedimos ella comentó extrañada que sentía como un peso en el pecho. Yo no le dije, pero yo también lo sentía, y era porque nos íbamos a alejar. Lo que hice fue invitarla a salir. Ella dijo que sí.

Soy Malo Pero no cobarde

He matado mucha gente y ahora me arrepiento. Ya no quiero más muerte a mi alrededor, he visto el horror que he causado y ya he comprendido mi funesto papel en la vida de muchos. o en la muerte.

Me esconderé y viviré escondido hasta el resto de mis días. La policía me persigue. la mafia también. ambos quisieran que esté muerto. tu también seguro. seguro dirás que mi vida no vale nada, que soy la escoria del planeta.

Pero no me importa lo que pienses. porque no eres tan valiente para decírmelo en la cara, y si estuvieras frente a mi, si estuvieras en mi posición estarías de acuerdo conmigo. porque soy una especie de cobarde, pero no tanto como tu.

La Mente [I]

Recuerdo ese día tan claro porque luego la pase mal varios meses. Estaba en el autobús, yendo al colegio, lo que más me preocupaba era el examen del siguiente lunes, el examen de matemáticas, el más complicado de mi vida. Tercer año de secundaria y los exámenes de matemáticas maltrataban mi orgullo cada vez que podían. No era uno de los más estudiosos de la clase, pero siempre salía bien en los exámenes, en todos, en todos menos en matemáticas, siempre tenía que aprobar con las justas y por más que me preparaba ese examen seguramente me iba a revolcar en el fango de los desaprobados una vez más. Maldición.

El conductor había encendido la radio. Debía ser una especie de cuento narrado, porque era alguien hablando sin parar sobre lo mal que le había salido pedir permiso a sus padres a la fiesta del sábado, una chica. Yo también estaba en algo parecido, solo que al contrario, la fiesta del sábado en casa de Diana Fernández era donde yo quería ir, pero lamentablemente ella no me había invitado a esa fiesta y a ninguna de las que había hecho durante todo el año, para ser más claros, no me había invitado a ninguna de sus fiestas. Me odiaba la muy pedante. Para ser sincero, me ignoraba. Pero eran buenas fiestas, al menos así era la fama que tenían.

En el programa seguían hablando de la fiesta: “quiero ir a la fiesta y en cambio voy a tener que quedarme con mi hermano menor, mientras otros bailan, porque serán tan aburridos justo tienen que ir a casa de la abuela ..” y cosas por el estilo. Ya debían parar con tanto monologo, que aburría. “Diana me dijo que no podía faltar, que no le gustaba que la plantaran ¿y si se molesta y nunca más me invita?”

¿Diana? Vaya que parecido con la realidad, la fiesta de Diana en la radio también. Seguía hablando y empezó con lo del examen del lunes de matemáticas. ¿Examen de matemáticas? Un momento, ahí había algo raro. Era alguien de la escuela. ¿Porqué alguien saldría en la radio hablando de sus problemas personales?

De pronto otra persona comenzó a hablar a la vez. “El reporte de hoy no lo terminé, tendré que engañarle al jefe ojalá pase algo y no me lo pida .. ” No tenía nada que ver con lo que pasaba la otra chica, que clase de programa era..

Lo raro era que hablaban al mismo tiempo y nadie parecía molesto por eso. Luego empezó un coro interminable de voces: “Acá tengo que girar a la izquierda y luego una vuelta enorme para llegar a la terminal, ojalá un día construyan el puente … mi vestido para la noche se ensució pero le voy a pasar un trapo mojado y nadie se dará cuenta … me gustó ver desnuda a la vecina pero sus tetas son raras … me robé dinero del presupuesto y nadie se dio cuenta, si el otro mes hago igual, podré pagar mis tarjetas … no me gusta que haga tanto calor … a que hora llegamos … me arde el cuello …”

Lo que recuerdo a continuación es que todo se llenó de interminables voces hasta que todo se puso negro y desperté en el hospital. Mis padres me miraban y había un doctor, una enfermera, pero empezó de nuevo el programa de radio, pero ahora escuchaba lo que pensaba el doctor, la enfermera, mis padres, el paciente de al lado y volvía desmayarme.

Según mi madre estuve algo de 3 meses desmayándome y volviendo a despertarme. Tendría que repetir el año escolar. Por lo demás estaba bien y mis padres estaban felices de haberme recuperado. Mi madre especialmente. Pero lo que ella no sabe es que empecé a controlar de alguna manera lo que escuchaba dentro de mi mente. Si empezaba a escuchar me concentraba hasta que se silenciaban las voces. Eran los pensamientos de las demás personas. Si me relajaba demasiado, esas voces me aturdían hasta desmayarme. El doctor no supo nunca que pasó, solo me dieron de alta y un medicamento para esquizofrénicos. Pero yo sabía que podía escuchar los pensamientos de los demás, solo que tenía que hacerlo cuidadosamente o terminaría de nuevo en el hospital.

Fue como un entrenamiento. Durante las vacaciones tomé distancia de todos, y me preocupé por no “escuchar” nada. Quería fortalecer ese silencio para no aturdirme de nuevo. Pero ya regresaba a clases y pensé que lo que tenía me iba a servir de mucho. No les voy a negar, lo primero que pensé fue en aprovechar mi habilidad y utilizarla para nunca más desaprobar en alguna materia, especialmente matemáticas. El problema era que me empecé a sentir mal de solo pensarlo. Lo de matemáticas era un asunto personal y no quería ninguna ayuda. Si iba a aprobar matemáticas, lo iba a hacer solo. Si otros cursos me eran fáciles, matemáticas también lo sería. Pero si iba a utilizar mi habilidad para “ayudarme” en otros temas.

Cuando empezó el colegio, las cosas con los otros estudiantes se me facilitaron. Ya podía escuchar selectivamente. Si me enfocaba en una persona, solo la escuchaba a ella. No quería desmayarme en plena escuela. En plena clase de matemáticas iba a ser mi primera prueba. Como había repetido el año, mis ex compañeros estaban un grado delante y no conocía a nadie ahí. Así que mientras el profesor empezó a explicar ciertas fórmulas, me concentré en la chica más bonita del aula. ¿Qué? Era solo un adolescente. No sabía más que su apellido, el profesor le decía “Señorita Gómez”. Empecé a escucharla. “No entiendo nada … debería explicar más despacio … Hipotenusa suena a un apodo muy feo …”

Estaba feliz, seguí escuchando lo que pensaba, una y otra cosa acerca de la clase. Pero debí ser muy obvio, porque ella volteó hacia mi “… este imbécil me mira como si le debiera algo …” y me dijo:

-¿Si?

-Nada …

El problema era que ella había sido bastante enfática en su pregunta y todos había escuchado incluso el profesor, que igual que los demás se burló de mi “mirada perdida”.

-Señor Rodríguez, debería admirar a la señorita Gómez fuera de clases, ahora debería estar mirando mi pizarra.

Para que les voy a decir que las risas se ampliaron. Y la cara de la Gómez no era precisamente de alegría. “Estúpido, ahora me van a fastidiar con él todo el tiempo, que vergüenza… ”

-Vamos Rodríguez, venga a la pizarra y explíquenos lo que ha aprendido hasta ahora. – mientras me entregaba la tiza – pero no vaya a dibujar a la señorita Gómez.

Cuando terminó el día, me había convertido en el chiste del mes, el primer alumno con una nota desaprobatoria sin dar examen aún y Lisseth Gómez me trataba como un apestado.

CONTINUARÁ….

El Amor No Tiene Edad

Mi Amor por ti, no tiene edad. Pero si tu vives 100 años, yo quiero vivir 100 años menos 1 día. De esa forma, nunca tendré que vivir sin ti.

No Escuches a Tongo ¡Hazlo por el Perú!

imageyo se que nadie me va a creer y es que por lo mismo tengo razón. una mierda es tongo. si ese gordito, feo y narigón, cantante de chicha y adefesios, ese huevón tiene la culpa. lo acabo de descubrir. no se como y lo peor es que no se como soy el único que no ha sido afectado. debe ser algo en mis genes o que mi oído izquierdo está jodido desde que coloqué un parlante tan cerca solo para probar que no había bebido tanto. creo que era al revés. bueno no importa. voy a escribir esto porque ya hice las cosas que tenia que hacer.

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he leído de conspiraciones, pero esta es la puta conspiración. no hay peor manera de joder a un país. seguramente has leído, tienes que haber leído joder, sino, no vas a entender ni mierda. hay un grupo, el grupo bieldberg o la conferencia Bieldberg. solo se puede acceder por invitación, y la mayoría son hombre. que va, todos son hombres, las mujeres no entran a ese grupo y si una mujer ha entrado ahí, es que originalmente no era mujer, era un hombre.la prensa no tiene acceso, y su última reunión en el club Sitges en España, tuvo la participación de Bill Gates. El puto amo Bill Gates.
se dice que el grupo Bieldberg intenta imponer un gobierno global y una economía planificada. Yo tampoco entiendo, pero debe ser algo malo, si es que lo hacen oculto. Invitan a dos personas por cada país, es decir país que vale la pena. Países con poderes. Y por alguna razón controlan a ciertos agentes en los demás países. Hacen sus experimentos y adivina que carajo mierda hace Tongo. Sus canciones son los experimentos. Él es el agente. Es el puto agente del Grupo Bieldberg en el Perú.

Su canción Lady Bi es una arma mortal de des memorización activa. Lo sé. Lo descubrí por casualidad, no soy un genio o tal vez lo soy y lo estoy olvidando. Recuerdo cuando lo descubrí. Estaba en mi computadora y la jodida de mi hermana entra como siempre a gorrearme. Solo estoy 16 horas al día en la computadora, y el resto tengo que distribuirlo en dormir, comer y si resta tiempo, en estudiar, y ella quiere usar la computadora. debería usarla cuando duermo, de 2 a 5 de la mañana. Es una desconsiderada. todo porque es la menor. justo había entrado a la pagina de El Comercio y habían sacado una noticia de Tongo, con un vídeo de los cojones, que acercaba su cara cada vez que podía,, y empezó...lady biii lady biii y te juro que mi hermana se olvido de pedirme la pc. no lo relacioné hasta que tres días después escuche esa misma canción cuando iba en el combi, y justo el cobrador estaba acercandose a cobrar...y no me cobró, pasó de frente, me olvidó u olvidó cobrarme. ¿y yo porque no olvido cosas? como comenté, mi oído izquierdo me falla y casi no escucho por ahi, tal vez le falte a tongo ese dato. entonces hice una prueba con mi abuela que está más sorda que político después de campaña, y se olvidó algunas cosas que le dije. pero claro, mi abuela se olvida de muchas cosas, hasta mi nombre.

lo raro fue hace una semana, para probar mi teoría, descargué la canción en mi pc y un programa para analizar audios pero nunca supe usar ese software, y lo raro es que aprendí a utilizar el word en un par de día, entonces debe ser un efecto de la canción. imagino que con el alcance que tiene esa canción, cuantos peruanos están jodidos para siempre, olvidando cosas, una tras otra. ¿Será que Ollanta es tratado con esa música y por eso ha olvidado varias cosas que prometió en campaña? Incluso, sé que Tongo ha visitado la selección y les ha cantado.  Joder con razón juegan tan mal los ha idiotizado. estaba por escribir más cosas, pero estoy olvídandome de eso, ¡la canción está haciendo efecto! ¡comparte esto con tus amigos! ¡salva al Perú! ¡si sabes de vídeos de tongo en youtube reportarlos para que los eliminen! ¡alejate de las combis¡ ¡que cierren las radios que pasen su canción! ¡acabo de escuchar Baby, baby uuuulaarr! ¡los mayas tenían razón...! yo quiero decirles que...

Una Visita al Hospital

Hace dias que estoy con un dolor y ardor en la boca del estomago y sentia un bulto en esa parte. Fastidia bastante y jode porque si cargo algo, me arde más y empieza a doler mas. y olvidate si voy a cagar, si pujo algo, siento que se me abre el pecho. de repente y hasta me salia el alien.

Entonces mi chata me dice que vaya al medico y sugiere de la manera mas cariñosa del mundo: "dejate de gaferas y mañana vamos al hospital de la solidaridad". asi cualquiera. bueno, entonces fuimos al dichoso hospital, bien temprano. eran las 7 de la mañana, pero había más gente que en un partido del descentralizado. despues de pagar 8 soles por la cita, hicimos cola. digo hicimos, porque mi chata se aseguró que no dejaria de ir al hospital y fue conmigo. bueno, esperamos, y esperamos. despues de dos horas, me atendieron.

El doctor era una persona mayor, y mi primera impresión fue que era alguien bien serio. pero luego que empecé a contarle mis males, y mi chata a agrandarlos y acusarme de no saber cuidar mi cuerpo, me dijo que me sentara en la camilla. me revisó. y me dijo que era gastritis. nada mas.

A pesar que le dije que me preocupaba el bulto no me hizo caso. pero volvi a intentarlo y cometi un error. parece que el venerable doctor se picó por mi insistencia y tomó mi barriga con sus manos y la zamaqueó una y otra vez. "pero con esta panzota que problemas no vas a tener, esto te va a enfermar. si asi estas, imaginate a los 40".

Me quede callado porque tenia razón y lo escuché decirme nuevamente que solo era gastritis, pero como me vió que queria seguir hablando del bulto, me dijo que me daria una orden para una ecografia. y que volviera con los resultados.

Al dia siguiente estuve antes de las7 en la cola de la ecografía, me sacaron la ecografia y llevé los resultados al doctor. los vió. y dijo que tenia problemas con un higado un poco mas grande lo normal, y un meteorismo. ¿Juaaaat? Es decir que tenia muchos gases dentro mio. tenia que convertirme en un pedorro para curarme. ahora tengo que gastar mas de 120 soles en las pastillas que me recetó, y tomar manzanilla a litros para curar mi hígado, y disparar por mi trasero todos los meteoros que tengo almacenados.

Historias de Los Muertos Vivientes (I)

Vivía casi en las afueras de la ciudad cuando ocurrió. Las noticias empezaron a llenarse de cosas horribles. Personas comiéndose a otras en la India. Luego en Londres. En Estados Unidos. En Argentina. En Brasil un vídeo mostraba a muertos saliendo del mar y atacar a los bañistas en las playas tan bonitas que tienen los brasileños. Increíble, pero pensé que era demasiado alarma por cosas que no se extenderían de esos lugar, en Perú no pasaba nada. Luego una vecina llegó, dijo que en la radio habían advertido que los mismos problemas habían en Lima. Arequipa destruida. EL presidente había anunciado toque de queda y cosas que no entendí. Lo que entendía es que había un problema más grande que cualquier otra cosa que pudiera haber vivido. Con mi esposo siempre nos decíamos uno al otro que si había un gran peligro no pensemos el uno en el otro, que solo tratemos de salvar a nuestros hijos.

Por eso no pensé en ir a buscar a mi esposo que estaba trabajando en la oficina y seguramente buscaría la forma de llegar a casa, lo único que pensé fue en mis hijos. Soy una mujer muy nerviosa pero en ese momento no tuve mayor miedo que perder a mis hijos. No tenía miedo a los muertos, ni a la violencia que se desató en la ciudad. Tenía miedo de perder a mis hijos y salí de mi casa con lo que iba puesto. Era horrible. Era un desastre total. Incendios por todos lados, carros chocados, personas con tanta sangre en el cuerpo, pero no sabía si era de ella o de otro. Eran los muertos, los malditos caminantes. Detrás de los vivos, persiguiéndolos, matándolos, destrozándolos, comiéndoselos.

Llegue tarde al jardín donde estaba mi hijo menor. Lo que encontré ahí fue un pequeño ejército de monstruos persiguiendo y matando a las otras madres que llegaron con las mismas ideas que yo. Tal vez tuve suerte y llegue tarde y no pude salvar a mi hijo, pero me salve yo. Esos pequeños monstruos que tal vez hacia unas horas eran pequeños niños corriendo detrás de una mariposa para arrancarle las alas. Eran niños. Ahora eran monstruos, que corrían detrás de una madre de familia y una profesora para arrancarles pedazos de carne de sus cuerpos. Me quede dentro del auto. No sé si habré estado mucho tiempo en shock hasta que vi a mi hijo en medio del sangriento festín. No era él, ya no era él. No tenía una parte del cuello pero arrancaba con fuerza las entrañas de su querida profesora. Desperté. Ya había perdido un hijo, tenía que salvar al otro. Arranqué y fui en busca de mi hijo mayor. Por suerte en su colegio, más alejado del centro de la ciudad, no había infectados ni habían llegado los disturbios. Dicen que los muertos mataron cientos, pero los vivos mataron a miles por escapar de ellos.

Mi hijo estaba asustado al igual que sus amigos y cada persona que se habían encerrado en el colegio. Lo saqué rápido, muchos de sus compañeros seguían esperando a sus padres, pero no llegaban. Tal vez nunca llegarían. Me preguntó por su papá, por su hermano. No le respondí. Conduje hasta el anochecer, sin saber cómo llegamos a una casa aislada en las afueras de la ciudad. Ahí nos quedamos con la mujer que vivía ahí hasta que llegaron ustedes. Ella decía que yo era una mujer fuerte, que a pesar de ver a mi pequeño en esas condiciones no me dejé estar y seguí adelante. Tal vez era verdad. Tal vez hasta ahora no creo que esto haya pasado. No encontré a mi esposo ni lo fui a buscar. Tal vez esté vivo. Ya no importa. Perdí a mi hijo más pequeño. Aunque me digan que no fue mi culpa, nunca me perdonaré por perderlo.

El perro Chuko

Cuando llego a nosotros era diminuto, apenas abria los ojos. Le gustaba dormir panza arriba, lo que nos causaba bastangte gracia, conforme crecia nos dimos cuenta que tenerlo era un error, no porque no lo queriamos, sino que nuestro departamento era muy pequeño, el sufria por la falta de espacio, hasta que un dia dejo de comer, y empezo a orinar sangre, parecia que alguien le habia envenenado, lo llevamos a un veterinario, y este intento salvarlo, pero era muy tarde, lloramos mucho, no pidamos dejar de llorar y cada vez que me acuerdo de él, pienso que fue nuestra culpa, el no darle un buen lugar para vivir. Te queremos Chuko.

Un fin de semana movido

abrio los ojos. la cabeza la retumbaba como si fuera un tambor en una fiesta africana. o al menos eso es lo que imaginaba de una fiesta africana, que habia muchos tambores. la cosa es que sentia que la cabeza le palpitaba mucho.

todo iria bien hasta que volteo hacia su izquierda para tratar de seguir durmienod y vio que alguien estaba a su lado, durmiendo. se asomo a ver quien era, y vio que era una chica.

se quedo congelado mirandola, pensando y dandole vueltas a la idea que no recordaba haber llegado a su cuarto, y menos con una chica...alzo las sabanas un poco y vio que estaba desnuda...y él tambien.

"Fantastico Lucho", penso, "en muchos años que no estas con nadie, y anoche te acuestas con una chica, y no recuerdas ni su nombre". seguramente alguien debe saber todo lo que paso anoche, tal vez la chica. O tal vez no. No se le había ocurrido la idea de despertarla, aunque parecia que ella tenia un sueño bien pesado.

vio que su ropa estaba en el suelo mezclada con la ropa que deberia ser de ella, sosten rosa, y truza rosa, se volvio a mirarla y se dijo que eso deberia recordarlo. Se vistió, pensando que hacer. Despertar a la chica, para que se vaya, era muy incomodo tener a una persona en tu cama, y de la que no recuerdas nada. Seria mala idea decirle eso, tal vez ella no lo tome tan a la ligera.

Estaba pensando en eso cuando tocaron a la puerta. miro a la puerta, y luego hacia la cama, la chica parecia no escuchar nada. Volvieron a tocar. Tal vez sea el dueño de la casa, que le alquilaba el cuarto. Si veia a la chica, podria botarlo, o lo peor, contarselo a sus padres y botarlo. Abrió lentamente y vio que era Victor.

Lo saludo, y salio despacio, juntando la puerta.

hola ¿que pasa?-
son las 12 y estan buscando a fanny-

no ncesito que victor se lo repitiera, ahi se entero que la chica se llamaba fanny. anque no tenia la minima puta idea de quien era fanny.


asi? y quien?-
su hermano pues, ivan-

ivan. en la universidad le decian ivan el terrible. tenia un caracter horrible. y lo peor era que sus reacciones tambien. en el primer año noqueo a dos estudiantes por haberle jugado una broma. aparte de sus peleas que tenia cada semana con alguien. por cualquier cosa. lucho penso que acostarse con su hermana podria convertirse en un motivo mayor. O tal vez no le importe. "Seguro, me rompera el brazo o una pierna, o ambas cosas", se dijo a si mismo.

¿esta contigo?-pregunto victor

lucho asintio. le pregunto que como sabia que el andaba con la chica esa.

anoche todo el mundo te vio con ella-
no recuerdo nada-
¿como?-
que no recuerdo nada-dijo irritado-ni su nombre sabia hasta que me lo dijiste
eso no le va a gustar a la flaca-
no me preocupa tanto su reaccion, me preocupa la de ivancito-
por eso venia a decirte, esta averiguando donde vives-sonrio victor-por suerte no tienes muchos amigos asi que casi nadie sabe que te cambiaste de casa
que felicidad-
¿que vas a hacer?-
levantar a esa cojuda y que se largue a su casa antes que llegue el gorila de su hermano-

victror se despidio, "no es que no quiera ayudarte, pero me gustaria hacer gastar a mi mamá en gastos de hospital", decia mientras se iba, "parece que corres.." le grito lucho pero victor no le escucho.

entro a su cuarto y se le acerco a la chica, la toco y la movio un poco. "Fanny?"

la chica volteo, tenia ojeras, pero se veia muy bien y le sonrió, "al menos es bonita", pensó.

¿que hora es?-
las doce...-
dejame dormir un poco mas...-le suplico y luego lo miro sonriendo-..¿o quieres algo mas?

lucho se sonrio ante la idea del "algo mas", pero luego recordo como ivan habia aplastado la cara de erick gomez contra la pared en el segundo año por haberle encontrado abrazando a su novia. pese a que erick era publicamente gay, ivan no atendio razones porque penso que era una tapadera para acercarse a las chicas, especialmente a su novia. "No soy guapo, pero ivan podria hacerme mucho mas feo de lo que soy", pensó.

tu hermano te busca-
asi?..dile que no moleste-
me gustaria, pero tienes que irte, voy a salir-
adonde?-

"lo mas lejos que pueda para que tu hermano no me encuentre", penso, "aunque el lunes cuando regrese a clase me va a encontrar"

esta bien, no quiero incomodarte-dijo la chica

en ese momento tocaron la puerta. "Ivan", penso lucho, "estoy muerto".

Ella era mi amiga

Ella era mi amiga. Estudiamos juntas desde que recuerdo. No era mi mejor amiga, pero eramos del grupito de 6 que andabamos de arriba para abajo. Tenía largas trenzas y siempre andaba derechita.

Era mi amiga. Luego sus padres en secundaria la cambiaron a ese colegio feo y de mala fama, mientras que nosotras continuamos en nuestro lindo colegio. Estabamos tristes por ella, ya no la veiamos tanto.

A veces la encontrabamos por la calle, acompañada de sus nuevas amigas, chicas con cara de ruca.

Era secundaria, en ese tiempo tuvimos a algunos enamorados, de ella no supimos dos años. Hasta que nos enteramos.

Mi enamorado acababa de dejarme en la esquina de mi casa. Se fue antes que mi mamá salga, ella era muy celosa. Cuando me abrió la puerta, me tomó del brazo y me metió a la casa. Rápido, tanto, que me hizo doler. Pensé que me había visto con mi flaco.

No era así. Era mi amiga, la amiga que se fue al colegio feo y de mala fama. Ella había sido violada por tres tipos. En la noche, a las nueve. A esa hora por ese colegio. Por ese colegio a esa hora era horriblemente oscuro. Nadie supo que hacia por ahi. Mi mamá estaba asustada.

Luego de unos meses nos enteramos que había salido embarazada. Seguramente por la violación. Le perdí la pista. Era mi amiga, sin embargo, ya viviamos en mundos diferentes.

Termine el colegio. No ingresé a la universidad. Me casé, ya tengo dos hijos, y mi esposo para viajando. Me necargo de casi todo en la casa. Una amiga del colegio me la enseño una tarde. Ella caminaba por ahí. No tenia sus trenzas. Ya no andaba derecha, andaba encorvada. Estaba loca. Tal vez desde hace muchos años. Desde que eso le sucedió.

Era mi amiga, y la amiga de muchos otros. La perdimos. Para siempre.

Anoche te hice el Amor

Anoche te hice el Amor, y hoy estoy recordando cada segundo de tan delicioso momento. Te tuve desnuda y tu me tuviste desnudo. Sin temores ni verguenza. Sin descansar, toda la noche te hice el amor. Porque te amo, y porque te deseo. Hoy lo hago, anoche también.

Fue lento al principio, mientras te besaba y te calentabas. Me pediste que te sacara la ropa. No fui sordo. Te besé mientras te desnudaba. Cada parte de tu cuerpo, y entre tus piernas te besé hasta que desesperada me atrajiste hasta tu boca, y me desnudaste a mi.

No descansamos. Era imposible. Te rozaba y volvía a estar excitado, y me abalanzaba sobre tí, y tu me recibias preguntandome si ibamos a estar asi toda la noche, y yo te decia porque no.

Anoche te hice el amor, y estoy un poco cansado. Pero estoy esperandote. Hoy repetimos.

Personas normales (2)

Solo necesitaba un poco de dinero, lo de ayer de acabó, y ahora, estaba jodido, sin nada, por eso quería la cartera. No tenía que ponerse a gritar como una condenada, ahora ese policia estaba persiguiendolo.

Detente-le gritaba

Si era un estupido o un tonto se detenia, Pero el no era ninguno de esos dos. Seguiria corriendo, aunque ya empezaban a fallarle las piernas, lo bueno es que el policia tambien debe estar igual, penso.

Ahi entre calles solitarias, dando la vuelta, por esta esquina, y entre las sombras de la fabrica me desaparezco, y este policia nunca me alcanzara, es mas gordo, y pesado. Un disparo lo sacó de sus pensamientos. Me dispara, pensó. el muy maldito me dispara.

Alto-gritó el policia y le disparo, esta vez a la pierna. No lo sabía, pero la chica a la que habia robado su cartera era novia del policia. Y el policia no iba a dejar que un chibolo ladron le robara a su novia. La bala le rozó la pierna, pero fue suficiente para que el cayera.

En el suelo se buscó su navaja, ya me he tirado a dos, otro mas no importa. En las peleas de su pandilla, ya habia matado a dos rivales. Cuerpo a cuerpo. No le importaba, ahora si el policia estaba jodiendo, iba a buscar la forma de hacer lo que sea para escapar.

Lo que sea.

Diablos, ¿estas bien?-grito el policia asustado por haberlo herido. Sol o queria recuperar la cartera de la novia.

Le enseñó la navaja. El policia le grito que la soltara, el tenia un arma.

Te disparare otra vez maldito fumon-

Se paró. No dolia tanto. Parece que no apuntas bien poli, dijo, Acercate y te mato, lo retó.

Suelta esa cosa, o te disparo, y esta vez, lo hare a la cabeza-

Necesito el dinero, penso. Deseo que el policia no tuviera el arma. La mano que no sostenia la navaja la sentia quemandole, se habia golpeado al caer seguramente.

No dispares-y extendio la mano hacia el policia-solo quiero dinero

Y yo quiero dispararte si tomas algo de esa cartera-

Fue algo extraño, de pronto sintió el arma del policia. Como si estuviera conectada a su brazo. De alguna manera. Fue una sensacion tan nueva, que le pareció horrible. Agitó la mano hacia un lado, seguramente era el golpe, pensó. Lo raro fue que el arma pareció seguir conectada a su mano, a su brazo, y salio disparada de las manos del policia.

No lo pensó. Acuchillo al policia, dos veces. El sujeto cayo, con los ojos muy abiertos. Ya eran tres. Pero no importaba. Ya tenia dinero. Y luego tenia que buscar mas.

Parecia que habia una forma de robar mas sencillo.

Personas normales (1)

Siempre he sido un maldito distraído se decía si mismo. Siempre. y nunca cambiaré. Se olvidó por distraído, ahora el profesor le colocó una nota reprobatoria, por distraído, por estar mirando por la ventana, claro, aparte de haberse olvidado llevar el trabajo que tenía que presentar.

Ahora, ya había terminado la clase y se iba a su casa. La universidad lo iba a matar, pensaba. ¿Y era tan dificil? El trabajo lo había hecho en media hora, y se había demorado quince minutos en arreglar la presentación. Por nada.

Hey! Apartate imbecil!-le gritaron. Y el volteó. Era un maldito distraído, ahora estaba en medio de la pista, con un auto corriendo a mucha velocidad, y según parecía, en dirección a él.

No pensó. Estiro la mano derecha, como queriendo bloquear el auto que venia a toda velocidad, deseandolo con todas sus fuerzas, claro que no iba a suceder. Pero, extrañamente sucedió.

Pero no como se ve en las películas, sintió una especie de colchón de aire o lo que sea que estaba entre él y el auto, que se iba volviendose cada vez más fuerte, mas sólido, a pesar que no veía nada, y sintió que el auto reducía su velocidad.

Estoy deteniendo el auto, pensó. Y eso le distrajo. El auto lo golpeó directamente y lo arrojó unos quince metros, cayendo pesadamente en una jardinera, debajo de un árbol. Antes de desmayarse, porque aun no perdia la conciencia, sonrió pensando que era un maldito distraído.

Se depertó en el hospital. Sus padres estaban ahí preocupados. Felizmente el golpe del auto no fue tan malo había dicho el doctor, se había quebrado una pierna, pero el resto de golpes no eran graves, excepto por dos costillas rotas, pero nada que temer respecto a consecuencias.

Hijo, tienes una suerte-le dijo su papá.
No es nada normal que alguien sobreviva a un accidente como el tuyo, así que agradecele a Dios que estes bien-le aconsejó su madre.

Y é l pensaba. Parece que a Dios, tengo que agradecerle que me haya dado una cosa más.

Los planes (1)

Seguramente llegaría tarde, muy tarde, y era el primer día, le tocaba el aula 330, y ahí estaba cerrada, la profesora había cerrado la puerta, y solo quedaria tocar y pedir permiso. Y eso le daba roche. La primera impresión que le iba a dar a la profesora de Historia era su tardanza, y rogaba a los mil cielos que hubiera otro tardón igual que él.

Pero llego sólo a la puerta del aula y venciendo el temor tocó. El silencio dentro del aula hizo que el sonido se escuchara como una bomba. La profesora lo miró a traves de la pequeña ventana de la puerta y le indicó con señas que pasara.

Abrió la puerta y sintió varios ojos fijandose en él, la impresión la había causado en todos los que iban a ser sus compañeros de clases, por años, ya ue era su primer día en la universidad.

¿Su nombre?-
Martínez-
¿Su nombre completo?-
Cesar Martinez-
Pase Sr. Martínez y la próxima vez recuerde que la clase comienza a las 8 en punto-

Cesar sonrió levemente pidiendo disculpas y se encaminó hacia los asientos de atrás, mientras pasaba se fijó en una chica de pelo negro y un polito de tiritas, muy exhuberante ella. Ya llegaba a un asiento libre cuando la profesora lo llamó.

Martínez adonde va?-
A sentarme-se escucharon pequeñas risas que se desaparecieron cuando la profesora miró a todos de mala manera.
Venga acá, adelante-

Cesar de mala gana regresó de su camino, lo único agradable fue volver a ver de cerca a la chica exhuberante. Cuando se sentó, se dió cuenta que la profesora seguía mirandolo.

Martínez, ¿usted no trae cuadernos? Ve a sus compañeros. Todos traen cuadernos para apuntes. ¿Acaso no piensa tomar apuntes?-

Cesar se maldijo por confiarse en que no iba a haber clases. Le comentó nervioso a la profesora que no había traído cuadernos por que pensaba que no iba a haber clases.

Pues mal pensado Martínez-dijo la profesora

Y continuó la clase. Cesar prestó lo que pudo la atención a la clase, realmente no era aburrida, pero prácticamente era un resumen de lo que ya sabía, por suerte era un fanático de la historia. El curso realmente iba a ser sencillo. Al menos eso creía antes de conocer a la profesora, así como iba el primer día, parecía ser una especie de Hitler academico. Y Cesar era un judío.

¿Martínez?-la profesora se quedo mirandolo. Tanto pensar en comparar el aula con un campo de concentración que no escucho a la profesora hasta que la tuvo al frente.

Digame-
Martínez, vamos a formar grupos de 2 para realizar el trabajo semanal.-Cesar le puso un traje de la SS a la profesora. Si, le quedaba exacto. Primer día de clases y ya trabajos semanales. -Digame una letra, cualquiera.
B?-
A ver-la profesora recorrió con su dedo el listado de los alumnos-y pronunció el primer apellido con B.-Becerra?
Yo!-y Cesar se volteó, Becerra era la chica, la exhuberante-
Estaba mas exhuberante alzando la mano, parecía saludar a todos.
Usted, Srta. Becerra hará pareja con Martínez, elijan un tema de la pizarra.-
Primera Guerra Mundial-eligió la chica exhuberante
Muy bien, ahora, usted-dijo señalando al tipo al costado de Cesar, y asi siguió hasta que armo 15 grupos.

Ahora, ya elegidos los temas y los grupos, presentaran dentro de 4 días un informe, minimo de 40 páginas y expondrán lo investigado.-anunció la profesora-Programense y coordinen con su compañero de grupo para realizar bien su trabajo.

Cesar estaba entre contento y nervioso. La compañera de grupo no podía ser mejor, ahora solo faltaba que no sea calabaza y le dejara hacer todo a él. No le importaba hacerlo solo, pero no queria cargar con la chica, sea lo buena que esté.